DANILO LAYNNES

Ya ha estado antes en ZIPPER y se sigue definiendo como especialista en vectores, aunque últimamente está interesado en el arte hecho a mano y los motivos más peruanos. Él es Laynnes, con doble ene, un pseudónimo que nació por su admiración a ilustradores extranjeros y que lo llevó a hacerse conocido por el simple hecho de «hacer algo», dibujar, expresarse.

Entre el primer Laynnes que apareció en 2015 y el de ahora, ¿ha habido algún cambio?

Creo que sí. He madurado un poco las ilustraciones, el detalle. Antes no tenía un estilo marcado, estaba trabajando en ello. Ahora creo que sé lo que hago, cómo me va salir. Se puede decir que es un poco más fácil lo que hago porque ahora ya sé lo que tengo que hacer. Aparte de eso, me he hecho más conocido, he dado más exposiciones.

En ese tiempo aún seguía trabajando como diseñador; o sea, tenía algunos trabajos de diseño o estaba trabajando en una agencia. Ahora, prácticamente ya no soy diseñador, todo mi trabajo se basa en la ilustración.

¿Cuál es tu línea?, ¿Qué es lo que te diferencia de otros ilustradores?

Creo que hacer un poco más de un estilo. Yo podría llamarlo old school porque es un estilo muy básico: trazo, color, sombras y luces, es lo más básico en una ilustración; pero yo quiero hacerlo con más detalles, que no se vea simple, aunque el estilo en general lo sea.

Tienes bastante referencia a la cultura pop y lo urbano. Además, hay una suerte de agresividad en cuanto a textura y color en tus ilustraciones.

Solo te puedo decir de las cosas que veo: caricaturas, dibujos animados. Por ejemplo, lo último que he hecho son rostros amargos. Después, cosas que pueden parecer sucias por la textura. Creo que es por lo que me rodea, lo que me inspira. No es tanto mi personalidad, porque soy una persona tranquila, es más lo que me rodea. Creo que por «ser de barrio» me influye mucho esa personalidad medio agresiva de lo urbano, la calle, lo hip-hop. Cuando empecé, admiraba mucho a los graffiteros, aunque yo nunca hice graffiti. Admiraba mucho su cultura, la vestimenta, las poses.

También han hecho conexión entre tu trabajo y lo japonés.

Claro, es un poco más para cultura millenial, gente de los noventas, de mi edad, si se puede decir que siempre se suele sentir identificado y nada, que sea algo del extranjero igual mucha gente lo conoce acá y se identifica.

¿Cómo está el campo laboral aquí?

Por mi experiencia, es complicado en tema de ilustración, vivir netamente de eso —al menos yo he visto eso—; pero, lo que me ayuda un poco más es que mi trabajo sea expuesto en Behannce. Se puede decir que tengo más chamba de afuera que de acá, porque lo que he hecho no es netamente peruano, siempre he sido un estilo medio pop que se puede consumir en cualquier lado. Por eso no sé si es tan bueno trabajar como ilustrador aquí en Perú.

Aparte de diseñar o ilustrar, ¿cuáles son tus hobbies?

No tengo muchos hobbies, solo salir con amigos a tomar algo o tocar guitarra. Me gusta mucho el power metal, porque sus portadas, al menos las clásicas, eran ilustradas. Y siempre me han gustado las portadas de esos grupos, tenían escenarios medio épicos, de escenas medievales, explosiones, hachas, mucha agresividad: Helloween, Rapsody o Judas Priest, creo que me ha influenciado también eso. Creo que una de mis mayores metas sería hacer una portada de una de las bandas de ese género.

Entonces, a diferencia de la última vez, ¿ahora sí te definirías más como artista que como diseñador?

Sí, aunque siempre creo que tengo que hacer algo de diseño, porque la ilustración, para mí, no es solo expresarme, siempre hay un toque de lógica, hay una idea, el mismo trabajo de diseñador es el de comunicar. Y eso también lo sigo haciendo. No tanto como dar mensajes, sino como decir indirectamente que se puede hacer algo más detallado. Por ejemplo, yo veo que algunos estudiantes que quieren hacer ilustraciones y publican, no le meten muchas ganas. Se podría hacer algo más si le tomas más tiempo, más dedicación, más paciencia. En lo técnico, se podría hacer algo más y creo que de lo que yo hago te puede decir eso: que podrías lograrlo; si te esfuerzas un poco más, cualquiera podría ser un buen ilustrador.

¿Sabías que querías ser ilustrador cuando empezaste a estudiar?

No, yo solo entré porque me gusta dibujar. Se puede decir que estaba confundido porque veía que solo se podía trabajar como diseñador, diseñador web y hacer esas cosas. Creo que si antes hubiera sabido qué es lo que quería hacer o a qué quería dedicarme, solo hubiera tomado cursos de ilustración. Bueno, en ese tiempo no había tantos talleres, ahora sí hay varios; por ejemplo, Creanna, puedes comprar un curso de ilustración y desde ya dedicarte a solo ilustrar.

¿Qué podemos ver de Laynnes ahora?

Este año quiero entrar más en lo que se puede decir «más peruano». Siempre he hecho algo más pop, también me han dicho que «medio japonés»; bueno, no sé, así lo han clasificado algunos. Quiero hacer algo que diga que soy un artista peruano; por ejemplo, hacer una serie de ilustraciones estilo popular, pero a mi estilo, reinterpretarlo a mi manera.

Texto: Renzo Zegarrat

 


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